builderall


Cuando trabajé en el sector financiero, estuve rodeada de muchos compañeros y compañeras de trabajo, "algo normal", sin embargo durante muchos años estuve alejada de mi lado femenino por que era un mundo de competencia total, diaria, metas, resultados.


Recién llegué allí, sentia que era para las mujeres una amenaza, por mi belleza, spontaneidad, alegría y poder de magnetismo.

Los hombres me miraban y calladamente me admiraban, pero yo también era competencia para ellos.


Mientras las mujeres me envidiaban, de esto "no fui consciente en su momento" no lo supe, era ciega, sorda, muda, ya luego en mi formaciones y en mí despertar de consciencia me di darme cuenta del poder que tenia y de todo lo que no me habia dado cuenta, y de todo lo que podría haber hecho al respecto.


En una cita con un cliente de una empresa muy importante de mi país, pedi apoyo a mi jefa para que me acompañara. Al llegar al sitio, el cliente desde que lo saludé creyó que yo era la jefa y todo el tiempo estuvo dirigiendose a mí como si lo fuera. Traté de aclarar la situación, que me hizo sentir incomoda, sin embargo él estaba con el tiempo, iba justo y quería ver rápidamente la propuesta. En medio de todo, me veo haciendo la planificación de la misma, le habia gustado y era la oportunidad. Me estuvo haciendo haciendo preguntas del plan de trabajo y mi jefa apenas si podia participar, porque el cliente estaba preguntando y yo respondiendo y juntos organizando todo de ¿cómo, cuándo, dónde? etc. etc...


Al salir con éxito de allí, recuerdo que mi jefa me dijo, Alexandra tienes que dejar de llamar tanto la atención.


Yo me quedé plop, me senti mal por ella, mal por mí, habíamos logrado uno de los clientes más importantes para la empresa y literalmente lo habíamos hecho de manera tan natural, casi sin darme cuenta, normalmente estas cosas no pasan y nunca fue mi intención, además, no hice nada, pero ella vió lo que yo no vi, porqué esto nunca pasó por mi mente, estaba enfocada con el cliente, el objetivo de lograr este negocio y en atender a todas las preguntas y dar las respuesta que el presidente de la compañia me hacía.


Al final de la cita, se lo aclaré a él antes de irnos, pero era mi jefa y su estima estaba dolida y me lo hizo saber de todas maneras.


Este tipo de situaciones se repetian internamente en la empresa de manera constante y aunque ponía toda mi energía para conseguir los negocios, al salir, siempre me repetía Alexandra recuerda no llamar tanto la atención. Esto se convirtió en mi mantra.


Entonces cada vez que llegaba a una empresa, procuraba estar callada, solo esperar a que me atendieran, me preguntarán, siempre pensando no hay que llamar mucho la atención, hay que ser una más normal.


Empecé a darme cuenta que el ser normal, me hacian esperar, a veces hasta me incumplian las citas, llegaba frustada, me costaba mucho más entrar a las empresas, sin embargo a pesar de ello, logre llevar miles de clientes y estar 10 años en la empresa, asecender hasta llegar a ser ejecutiva corporativa, muchos de mis clientes se convirtieron en amig@s, pero en la empresa que trabajaba, mi energía bajaba cada día más, era una lucha constante entre ser yo y lo que vivia internamente, 10 años estuve así.... Aquí me podría quedar escribiendo todas las anecdotas que tuve en una misma empresa para no brillar, hasta casí apagarme....hasta que me despidieron, que fue lo mejor que me pudo pasar en la vida.


Hoy te quiero invitar a que no dejes apagar tu luz, tu brillo, eres una estrella ? luminosa y eres la luz del mundo ? eres la luz de Dios y jamas dejes de brillar, no te escondas para no incomodar a otras y no te conviertas en alguien que no eres, una IMPOSTORA una mujer corriente, tú eres unica ? y preciosa ? brilla con tu esencia y ayudemos a iluminar?a más mujeres.



Atrévete a soñar en grande.

Manifiesta tu potencial ilimitado.

Arriesga con pasión y determinación.

Renuévate y transforma tu vida.


Alza tu voz y comparte tu mensaje.

Muestra tu talento al mundo.

Aprende y crece sin límites.

Resplandece con tu luz interior.


Amar tu profesión, amar tu vida.

Mujer poderosa, mujer emprendedora.

Arquitecta de tu propio destino.

Reina de tu éxito personal y financiero.